Alentejo que ver y hacer

Que ver y hacer en el Alentejo

El Alentejo es quizás una de las zonas más desconocidas de Portugal. Hay que descubrirlo viviéndolo por dentro para captar su esencia rural. Siempre es buen momento, pero quizás el otoño sea la época del año cuando mejor se contemplan sus paisajes.

El Alentejo es un lugar ideal para pasear y disfrutar de unos días de paz gracias a los castillos romanos, los paisajes campestres y aldeas de tranquilidad . Por el sur colinda con la conocida región del Algarve, por el este con España y por el oeste con la zona más turística de Portugal, Lisboa. En el Alentejo el viajero podrá toparse con localidades tan grandes como Évora donde su templo romano y su catedral la impregnan de monumentalidad. Pero sin duda sus planicies doradas son de obligada parada. Si el visitante busca tranquilidad debe huir a Mértola o Marvao.

En octubre no hay nada mejor que pasear para contemplar los mil marrones en los que se transforma el Alentejo. Su campo destaca por los alcornoques, aquellos que forman paisajes tan bellos como las dehesas portuguesas. Es el lugar ideal para disfrutar del llamado “verano de los membrillos” por sus tardes soleadas. En noviembre hay que probar el vino, y es el mejor momento para visitar las localidades en fiesta como Borba o Vila de Frades.

La arquitectura rural está presente en los “montes” de las grandes haciendas, en los antiguos caseríos, en los pueblos y aldeas o en las blancas ermitas ubicadas en las cumbres de los cerros. Las construcciones se han integrado en el paisaje pues han utilizado materiales y soluciones adaptados al clima. La arquitectura rural ha encontrado el equilibrado con el entorno. La región ofrece una ruta de vinos que no debe perderse.

El Alentejo es sinónimo de artesanía. La alfarería, los trabajos en piel y cuero y los textiles son tres de las actividades más conocidas de la región. El Alentejo es una de las dos regiones de Portugal más reconocidas por la cría de caballo lusitano y del toro.

Playas del Alentejo

La Praia dos Alteirinhos, al sur de Zambujeira, es una playa de gran belleza natural, y constituye un refugio de tranquilidad. Otra opción cercana es la Praia do Almograve, situada a 500 metros de la localidad de mismo nombre. Se trata de una playa larga con condiciones perfectas para practicar el deportes acuáticos. En los alrededores de Sines, hay dos playas que constituyen magníficas opciones: Praia Grande en Porto Covo y Praia de Sao Torpes, especialmente conocida entre los aficionados al surf . Consulta nuestro articulo de Alentejo fluvial.

Gastronomía en el Alentejo

La cocina alentejana ha estado siempre unida a los productos del campo, y tiene como base una trilogía fundamental: el pan, el aceite de oliva y las hierbas aromáticas. Pero también hay que destacar del mar el marisco, la sepia, el pulpo, y los pescados como el sargo, la cherna, el róbalo.

Alentejo combina los mejores productos de la tierra en una cocina tanto tradicional como innovadora cuyo secreto está en la diversidad de su territorio y en su elaboración.
Del recetario tradicional a la cocina de innovación, de los salados a la pastelería tradicional y de convento, en el Alentejo se encuentra de todo, creado y recreado con los mejores productos de la tierra donde la mano y la imaginación del cocinero juegan el papel principal.

Es atlántico y mediterráneo, sierra y planicie, costa e interior, ríos, lagunas, albuferas y mar, tierra tan diversa como lo es su gastronomía que además cuenta con un buen número de productos con denominación de origen.

La cocina alentejana ha estado siempre unida a los productos del campo, y tiene como base tres productos esenciales: el pan, el aceite de oliva y las hierbas aromáticas.

El pan tiene múltiples aplicaciones, como acompañamiento o como elemento principal de decenas de sopas que aquí se hacen, como sopas de ajo, gazpachos, sopas de pescado, de cardos, de verdolagas o de acederas de lagarto, así como en las tradicionales migas, que pueden ser de tomate, de coliflor, de bacalao, de espárragos verdes y de muchas otras cosas más.

El aceite de oliva alentejano se encuentra entre los mejores. No necesitamos ser expertos en gastronomía para comprender la diferencia que hay entre cocinar y aliñar con un aceite de oliva virgen o con las mezclas que se hacen pasar por aceite de oliva.

Las hierbas aromáticas, como el cilantro, poleo, menta cervina, tomillo, laurel, ajedrea o el orégano, son la varita mágica que caracteriza esta cocina. Ya sea machacadas, picadas o como parte de salsas, sirven para sacar el máximo partido de la materia prima de la cocina alentejana.

Del mar el marisco, la sepia, el pulpo, y los pescados como el sargo, la cherna, el róbalo. De agua dulce las anguilas de Lagoa de Santo André y la lamprea del Tajo. Entre las carnes destacan el cordero, por ejemplo la DO de Montemor-o-Novo, el bovino, como la DO de Charneca, y por supuesto el famoso cerdo alentejano, también con DO protegida.

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