Mancha Real

Mancha Real que ver y hacer

Prueba su curiosa gastronomía

Pensamos en una estampa de Jaén y nos viene a la mente el paisaje de extensos y fértiles campos de olivos que rodean pueblitos blancos. Así es Mancha Real, al este de la capital jienense, a los pies de la llamada peña del Águila, con sus olivares junto a la orilla del río Guadalquivir y una de las mejores puertas de entrada al Parque Natural de Sierra Mágina. Aquí, en la que era antaño La Manchuela, conviven en perfecta armonía dos mundos. Por un lado el de la industria del aceite –la más desarrollada–, de la madera y la  maquinaria agrícola; y por otro, el de la tranquilidad de una villa que mantiene el respeto por sus costumbres, tan saludables como el tapeo o echarse la siesta.

Comienza por la iglesia de San Juan Evangelista, declarada Monumento Histórico, con una fachada manierista y una torre trazada por López de Rojas en el siglo XVII y en la que luego Ventura Rodríguez levantó el segundo cuerpo. A veces el reloj permanece parado, como si quisiese detener el tiempo.

Puedes entrar en horario de culto y seguro que alguno de los parroquianos te cuenta que van a solicitar a la Unesco que la incluya dentro en el Patrimonio Mundial, para que después la declaren Patrimonio de  la Humanidad. Callejeando, acércate hasta el convento carmelita, fundado por San Juan de  la Cruz; a las hornacinas del Cristo de la Salud, del siglo XVII, en la calle Sancho; y a la ermita de San Marcos.

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A la hora de comer vas a disfrutar. Hay muchos bares y tabernas para tapear o almorzar de plato y cuchara. Imprescindible: pedir unos andrajos, una masa frita de harina, agua, sal, sofrito de cebolla, pimientos, tomate y especias que se toma con guisos de liebre, bacalao o almejas.

SUBIDA AL PICO DEL ALMADÉN

Noviembre es buen mes para conocer Mancha Real: no ha llegado el frío invernal y su naturaleza se muestra amable con los olivos madurando su fruto. Además, las pistas forestales están limpias y sin nieve. La excursión más bonita es la subida al pico de Almadén.

Tendrás que superar a pie un desnivel de 1.279 m, los que hay entre la altitud del pueblo, 753m, y la cima del pico, 2.032 m. Son unas 7 h de camino, pero la panorámica compensa. Primero llegarás al monte Morrón (1.540 m), con unas vistas magníficas de la parte oriental de Sierra Mágina. Después del collado Mojón Blanco se sube hasta el Almadén. Lo lamentable: las antenas de su cima. Pero toda la sierra Mágina estará a tus pies.

CÓMO LLEGAR

En coche: Mancha Real está a 19 km de Jaén por  la N-321.
En autobús: desde la estación de Jaén hay 18 salidas diarias de lunes a viernes, ocho los sábados y una domingos y festivos.

DÓNDE COMER 

Restaurante Puerta Real. Prueba el paté de perdiz y el lomo de orza.  Casa Andrés. Lo mejor: la paletilla de choto asada. Bar Almazara. Para pedirse unas tapas de embutidos.

COMPRAS

Además del reconocido aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Sierra Mágina, aprovecha también para comprar algunos dulces típicos, como los gusanillos, muy similares a los pestiños de otros pueblos de Andalucía o los papajotes, unos roscos fritos.

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