La guia del crucerista

Guía para cruceros

Además, actualmente viajar en crucero está en de moda y eso ha favorecido el crecimiento del sector, la adecuación de precios al mercado real y la posibilidad para el cliente de elegir entre diversos tipos y tamaños de barcos y destinos, desde los clásicos por Europa como el típico crucero por el Mediterráneo o un crucero por el mar Báltico, a los exóticos Caribe o Polinesia, por ejemplo.

Los barcos son verdaderas ciudades flotantes, con capacidad para miles de personas, entre viajeros, personal y tripulación. Están equipados con todo tipo de lujo y comodidades e incluyen un complejo catálogo de actividades de ocio, así encontrará todos los servicios posibles a bordo, desde médico a restaurantes de todas las variedades, piscinas, jacuzzis, spas, espectáculos, teatro, discotecas o pistas deportivas.

Preparando el viaje

Reservar un crucero

Siempre vaya a su agencia de viajes con el tiempo suficiente. No acepte el primer catálogo que le den, pida toda la gama de cruceros por precios e itinerarios de acuerdo a lo que previamente habrá decidido en casa: podrá elegir el mar o el océano que surcará: Mediterráneo, Caribe, Polinesia, Báltico, etc.; el tipo de viaje: en familia, luna de miel, amigos… y su finalidad: viaje cultural, diversión y ocio, salud, etc.

Siempre es más caro viajar entre julio y mediados de septiembre; que entre marzo y junio, y octubre y marzo, los touroperadores lanzan estupendas ofertas. Los cruceros por Polinesia, Caribe y Asia son maravillosos todo el año, aunque tendrá que pagar el transporte aéreo y la habitación de hotel que, seguramente, deberá reservar para la noche anterior o posterior al crucero.

Consulta nuestro articulo sobre las ventajas de hacer un viaje en crucero en invierno.

Equipaje

No cargue con todo su guardarropa. Una maleta por persona sobra. A bordo tendrá secador de pelo, champús, toallas, etc. Solo lleve lo indispensable: gafas de sol, sombrero o gorra, una mochila pequeña para las excursiones… No se moverá del barco, por lo que siempre tendrá todo a mano. Y si lo ha olvidado, en las tiendas venden absolutamente de todo; también en los puertos.

Hay que poner siempre en la maleta –aún en pleno verano– una prenda de abrigo: pasear por la cubierta durante la noche es muy romántico pero se puede coger un buen resfriado. En los destinos más fríos, como el Báltico, una cazadora o chaqueta no sobrará. Para las visitas, no deben faltar los zapatos cómodos, o botas trekking; zapatillas con buena suela y calcetines.

La vida en el barco

Moverse

El primer día sirve para perderse dentro del barco. Se puede tomar como un pasatiempo para ir descubriéndolo. Se da por hecho que se ha reservado vacaciones en un gran barco, con decenas de ascensores, pasillos, escaleras, restaurantes, salas… Para organizarse y tener mayor libertad existen los “punto de encuentro” a una hora fijada. Y si no, se puede acudir a la recepción para que llamen por los altavoces a los compañeros de viaje.

Puntualidad

Sea puntual. Los barcos salen a la hora prevista y no esperan a los pasajeros que están en tierra y llegan tarde. Los horarios son estrictos: si se llega tarde, se perderá el barco, sencillamente, y no hay reclamación posible. Dejarán el equipaje y el pasaporte a la policía del puerto. La ventaja de hacer las excursiones por libre es que se regresa cuando uno quiere, sólo tiene que organizarse y contar con el tiempo del que dispone para no perder el barco.

Embarque

Si es un crucerista experimentado y quiere un viaje a su aire y pasar de fiestas, sólo con no ir al restaurante principal por la noche, cenar en el bufé, en su camarote o en algún bar, ya estará alejado de todo el ruido.

Tranquilidad

Cuando uno embarca, hay 2.500 personas en su misma situación. Hay que practicar las normas de cortesía y la paciencia.

Comer

En los cruceros se puede comer 24 horas, sin parar y variado. La tentación es muy grande, sobre todo para los que gustan del buen comer. Pero no es la “última cena”. Los bufés están divididos por zonas diferenciadas, y puede ir a poco a poco. Si después de hacer cola durante horas está cansado, en el restaurante principal le servirán un menú a la carta, también sin cargo, sin aglomeraciones y muy tranquilo, ya que suele estar vacío, como en el desayuno.

Bebidas

Lo normal es que los refrescos y las bebidas alcohólicas no estén incluidas. Cada vez que los camareros le ofrezcan una bebida, un cóctel en la piscina o en cualquier sitio, pedirán la tarjeta de pasajero para efectuar el cobro. Lo mismo sucede con las bebidas de la cena y el almuerzo. El vino se puede reservar de una comida a otra, ya que siempre se ocupa la misma mesa en el restaurante principal y atiende el mismo camarero: si no se consume toda la botella, la guardan etiquetada con el nombre hasta la próxima cena.

Solteros

Si va solo, aproveche la fiesta de solteros que se celebran todas las primeras noches en la discoteca. Son muy útiles para conocer a otras personas y compartir el viaje, las excursiones…

Propinas

Todos los gastos llegarán un día antes de desembarcar al camarote en un pulcro sobrecito blanco, más los sobres respectivos de las propinas: camareros y asistente de camarotes. Los europeos no están acostumbrados a las propinas, es cierto, pero forman parte de la rutina de los cruceros y es bueno contabilizar estos gastos como fijos. Si no se está conforme con la atención recibida, se puede no pagar, pero siempre es mejor aclararlo en la recepción del barco.

Están excluidos de las propinas los barcos que son “todo incluido”. Un problema menos a la hora de desembolsar el dinero todo junto, aunque ya lo habrá pagado en su agencia de viajes.

Vestir

En los grandes cruceros cada pasajero irá a su aire sin que nadie repare en su forma de vestir. Excepto cuando se pida etiqueta porque la cena así lo exige, aunque cada vez se estila menos en los cruceros europeos. Cuando se esté en la piscina y se decida ir a almorzar, hay que cubrirse siempre el torso, como en cualquier hotel o restaurante. Es un barco, un espacio público, por lo que hay normas higiénicas fundamentales que no tienen que olvidarse. Consulta nuestros consejos sobre como vestirse para un crucero.

Actividades a bordo

Niños

No deje a los niños solos. Mejor es pagar una canguro o llevarlo a la zona de niños. Se ocupan de ellos todo el día utilizando zonas de ocio exclusivas con piscinas, profesores de natación y, para los recién nacidos, exclusivos espacios nursery con atención personalizada. Los walky talky están a la orden de día en los grandes barcos entre padres e hijos. Es la única forma de tener a sus hijos jóvenes más controlados durante el día. Se los alquilan cuando sube o puede encargarlos en el momento de hacer su reserva en su agencia de viajes.

Sepa que no venderán alcohol en ningún sitio a ningún menor de edad, aunque se pase la tarde en la discoteca o en la sala de máquinas. Para los más mayores hay también lugares de diversión.

Deportes acuáticos

Si los deportes acuáticos son es una pasión se podrá practicar lo que quiera en todos los puertos que hagan escala en el Caribe y Polinesia. Hay que tener en cuenta que estos servicios opcionales se pagan a bordo, si se utilizan los profesores del barco y alquilan las motos acuáticas o traje para bucear, o bien en tierra, si se opta por las tiendas especializadas de los puertos.

Gimnasio y spa

Los gimnasios están abiertos las 24 horas. Además a primera hora de la mañana se verán decenas de pasajeros corriendo o caminando por la cubierta haciendo deporte. Relájese, utilice los spa y los tratamientos de belleza, si le apetece darse un gusto.

Otras actividades

Si los deportes acuáticos son es una pasión se podrá practicar lo que quiera en todos los puertos que hagan escala en el Caribe y Polinesia. Hay que tener en cuenta que estos servicios opcionales se pagan a bordo, si se utilizan los profesores del barco y alquilan las motos acuáticas o traje para bucear, o bien en tierra, si se opta por las tiendas especializadas de los puertos.

La noche

La noche comienza antes de las 18.30 h y se alarga más allá de las 6 h hasta que las discotecas cierran. A esa hora, el desayuno ya está preparado. Lo mejor de los cruceros es que se puede cambiar de ropa y de calzado a la hora que se quiera, y las veces que apetezca.

Salidas a tierra

Excursiones

Es tal la variedad de excursiones que hoy día ofrecen las navieras que es mejor estudiar bien el trayecto que realizará el barco, el presupuesto y las expectativas de viaje. Hay que tener en cuenta que muchas de ellas tiene plazas limitadas para algunas actividades por lo que es mejor reservarlas bien cuando se pague el crucero o el primer día de viaje. Para ello se deberá introducir el localizador de la reserva y pagar con la tarjeta de crédito.

Si se decide hacer por libre, en algunos sitios lo más común y práctico tratándose de distancias no muy extensas, es alquilar una moto o similar que en pocas horas permiten recorrer el sitio, almorzar y hasta disfrutar de las mejores playas alejadas del puerto. Se alquilan en el mismo puerto. No olvide el reloj: los barcos como los aviones no esperan y partirá con o sin pasajero a la hora fijada.

Para desembarcar en los puertos de escala, un pequeño truco es hacerlo un poco más temprano de la hora fijada. Así se evitarán las largas colas en el puente.

Compras en el puerto

Se puede comprar todo lo que se quiera y subirlo al barco. Sólo hay una excepción: las bebidas alcohólicas de cualquier tipo pasarán por la aduana del barco. Se podrán subir, pero no consumirlas a bordo. Las botellas son guardadas por el personal hasta la llegada a destino. En ese momento se podrán reclamar y serán entregadas.

Tampoco se permite comprar alimentos frescos, en este caso por un tema de higiene y salud. Tampoco es aconsejable que se consuman productos en sitios que no conoce. Pueden arruinar el viaje y desterrar al viajero en el camarote con el médico de cabecera al lado (el servicio médico en un barco se paga aparte y es muy caro).

Cuando se decida comer en algún restaurante de los puertos del Caribe, Asia y África hay que escoger siempre aquellos que tengan manteles en las mesas –aunque sean más caros– y elegir la comida que esté muy cocinada y las bebidas embotelladas. En Europa y mares del sur el tema es diferente: la seguridad e higiene alimentaria está muy controlada.

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